Nobleza obliga
Moisés Panduro Coral
Bajo este título, el exsenador Pedro del Castillo Bardales, reconocido médico, político caballeroso, autor de hermosos valses amazónicos, poeta de versos regionalistamente rudos unas veces y simbióticamente tersos otras veces, pero ante todo militante acciopopulista de toda la vida, publicó en 1988 en el semanario católico “Kanatari” un conjunto de entregas que a partir de la narración de anécdotas del periodo parlamentario que compartió con Ramiro Prialé, lanzaba pincelazos sobre la personalidad de este ínclito maestro aprista del diálogo y la concertación, aquel que no creía que se ganaba si la otra parte perdía, sino que se ganaba si ambas partes ganaban o mejor todavía, si ninguna de las partes perdía.
Pedro Del Castillo, como buen político de clara formación democrática reconoció entonces en el gran Ramiro la humildad de un hombre que antes que fortunas monetarias u ornamentos fatuos, prefiere la dureza dulce de la vida cotidiana. Un hombre que privilegia la perseverancia democrática como instrumento de la conciliación nacional, de la convergencia de los peruanos en torno a propósitos sublimes, antes que la matonería y el pecheo de los descerebrados.
Hoy, ante la partida de Mario Peña Angulo, y salvando en todos los sentidos las distancias y los tiempos que nos separan a ambos de Pedro del Castillo y Ramiro Prialé, debo copiar al primero y decir lo mismo: nobleza obliga. Y aún cuando la frase atribuida al filósofo romano Boecio se dice en el digno momento de reconocer un error propio y resaltar la virtud ajena, quiero adaptarla en esta ocasión no para reconocer errores propios -que los tengo por montones sin duda alguna- sino para resaltar en nuestro coterráneo - en viaje al oriente eterno- a un hombre que privilegió el servicio democrático y rechazó la sumisión a una dictadura.
Nobleza obliga. Por que es de nobles esforzarse para llegar a una meta trazada sin graves objeciones a la línea de honestidad personal, en un tiempo en que el sendero para acceder a un cargo por elección está empedrado de muchísimo billete mal habido, de licitaciones amarradas y de bolsas que se van llenando año tras año con las raciones coimeriles que los testaferros exigen en nombre del líder que ya están pensando en las próximas elecciones.
Nobleza obliga. Por que aún en los momentos álgidos en que su salud entró en un resquebrajamiento sin retorno, Mario Peña Angulo peleó por sus ideas. Discrepamos con Mario sin conocernos bien, ni haber estado frente a frente en un set de televisión, en una cabina de radio o en un foro de esos muchos que se organizan en nuestro medio. El estuvo en su momento, como la gran mayoría de la población, a favor de la continuación de la política de exoneraciones tributarias para Loreto, yo en contra de ese sistema que –en mi concepto- aplicado de manera irrestricta se ha constituido en un factor terriblemente distorsionador del desarrollo regional.
Meses después, Mario se opuso al proyecto de ley 840 de promoción de la inversión privada en reforestación y agroforestería, yo como saben estoy a favor de esa propuesta legislativa. Fue en este contexto que Mario pronunció un dicho que se publicó en la prensa escrita y que después repitieron muchos: primero soy loretano y después soy peruano. Dicho que después por antinomia, alguien lo convirtió en una frase que a falta de mejores argumentos se nos espetaba diciéndonos que primero somos apristas y después loretanos. Ello no es cierto por supuesto, por que una cosa no se opone a la otra. Se complementan. Ser aprista y ser loretano, del mismo modo que ser loretano y ser peruano, se complementan muy bien. Éste es el afecto regionalista y aquello el indeclinable marco ideopolítico. Ésta es la historia, la geografía y las gentes que nos acompañan como el viento que meció la hamaca en los versos de Pedro Del Castillo y aquella es la identidad de una nación depositaria de ricas culturas.
Como ven, no compartí las opiniones de Mario en temas puntuales, ni el compartió las mías, pero creo que en el fondo, nos unió siempre la vigencia de la democracia y una preocupación genuina por el desarrollo regional aunque desde perspectivas diferentes, opuestas, antitéticas. Por eso pienso que si todos los que tenemos ideas sobre el desarrollo regional conversáramos un poco más y materializaríamos la ley dialéctica de la oposición de los contrarios para el surgimiento de propuestas viables expresión de síntesis superior, ésta nuestra región tuviera un papel protagónico central en el destino de nación piloto en la América Latina que estamos empeñados en construir.
Nobleza obliga significa también actitud generosa, altura de pensamiento, dimensión de obra. Eso no lo hacen los revanchistas de plazoleta, ni los liliputienses mentales de baja estofa, ni los agoreros que ven cataclismos a la vuelta de la esquina. Discrepemos en la acción política, pero seamos generosos; debatamos las opiniones, pero no degrademos el lenguaje; disputemos posiciones, pero no ahoguemos en espasmos violentistas y retardatarios la vitalidad que requiere nuestra región y nuestra nación para competir con otras regiones y otras naciones que están alcanzando logros importantes para su pervivencia y preeminencia en el concierto mundial.
Hagámoslo en homenaje a la memoria de Mario Peña Angulo.
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En el diccionario , al buscar nobleza nos da, “calidad de noble” “Grupo social superior”,recordemos que los romanos tenian un definido sentido de lo social y de los que gobernaban su mundo, dudo que ha Mario le pareciera que le digan noble en el sentido anterior, su sanidad mental, su simpleza y honorabilidad no pasaban por la soberbia. Pero asombra ver como ni cuando escribe de la muerte de alguien tan querido,el sr. Panduro puede dejar de ofender al resto.Revanchistas de plazoleta( o sea los que se sientan en la Plaza de Armas a conversar)Agoreros,somos todos adivinos de pacotilla, gente de mal aguero pitonisos o tiracartas y liliputienses de baja estofa, o sea pequeños mentales ( tarados).Y nos pide que seamos generosos, que no degrademos el lenguaje, jajajajajaja, que cree que porque lo usa mejor que nosotros no sabemos lo que es insulto?
Moises, ya tienes una asidua y muchas veces equivocada hincha sigue adelante