Reforma Del Alma
Moisés Panduro Coral.
En el mensaje por Fiestas Patrias del 28 de Julio, el Presidente García ha puesto el dedo en la llaga de la personalidad colectiva de los peruanos. Podemos impulsar las reformas que apunten a la obtención de productos y resultados que deriven en el mejoramiento de la calidad de vida expresado en indicadores sociales y económicos, pero eso no bastará para que el bienestar sea completo. En una perspectiva de mediano plazo, podemos reformar el Estado, los procesos productivos, la tributación, pero eso no apuntalará el plano espiritual como componente esencial del desarrollo. Y visto desde los reclamos y protestas de la coyuntura, podemos ganar la guerra mundial contra el alza del petróleo y de los alimentos y sus secuelas -el incremento de los precios y la inflación- pero eso no nos hará felices en el sentido integral del término.
Para enrumbar el Perú en el siglo veintiuno, necesitamos reformas materiales y legales, pero fundamentalmente una gran reforma del alma. Irrealizable dicen unos. Complicado, pero insoslayable, diríamos nosotros. Imposible señalan los pesimistas. Difícil, pero no imposible, es más, clamorosamente primordial, retrucamos nosotros. Es que los hombres no somos sólo carne y huesos, también somos sueños. El hombre no busca el desarrollo a secas, sino la felicidad que apareja la reducción de la pobreza y mejores condiciones de vida con un estado emocional óptimo, éste último un capital que algunos catalogan de intangible pero que se manifiesta en la solidaridad, la autoestima, el buen criterio y el emprendimiento. Y estas variables pertenecen al campo del alma, no de la macro o microeconomía o del gasto social.
Hay mucho por hacer en el campo de la reforma del alma. El país urge de una reforma del alma para que no haya violadores, abusadores, asesinos, alcohólicos, fumadores, escandalosos, violentistas, corruptos, evasores o racistas. Urge de una reforma del alma para que no haya mezquinos incapaces de reconocer que se han dado pasos importantes en la construcción de una nación sólida; irresponsables que hacen uso del libertinaje para insultar, enlodar, judicializar y sentenciar a las personas, en la mayoría de veces por encargo; revanchistas que inculcan rencores a niños y jóvenes, lesionando el desarrollo afectivo de su personalidad; o profetas de apocalipsis que recitan superficialidades ideológicas.
A propósito de mezquindades, es aleccionador leer y escuchar las declaraciones de quienes padecen de ese roñoso mal de oponerse por que el que gobierna es Alan García. Para algunos, por ejemplo, el gobierno no ha hecho nada hasta ahora en dos años de gestión. Pero cuando se les apabulla con cifras de la inversión realizada por el gobierno en miles de kilómetros de infraestructura vial, de miles de viviendas construidas o de miles de obras de agua potable y alcantarillado, de incremento de la infraestructura energética y de miles de megavatios logrados o de localidades que han salido de la oscuridad, saltan con el sambenito que hay muchas cifras pero lo que no hay son cambios. Cuando se les dice que más que cambios en la trayectoria, lo que se debe hacer son ajustes a esa trayectoria, entonces nos vomitan la verborrea ésa que acusa al gobierno de neoliberal -aunque nadie defina qué exactamente entienden por neoliberalismo- y de derechista. ¿Por qué debo cambiar una trayectoria que me ha dado hasta hoy 35,000 millones de dólares en reservas internacionales y una inflación anualizada de 7% frente a 32% de Venezuela, 17% de Bolivia, 10% en Ecuador y Argentina, o 9.5% en Chile y que me pone en mejor situación para enfrentar la crisis mundial originada por el alza de petróleo y de los alimentos como la soya, el maíz y el trigo que no producimos hoy en la magnitud que requiere la demanda interna?.
Ciertamente se requieren ajustes, más que cambios en la trayectoria. Esos ajustes -lo ha anunciado el Presidente- se operarán en la ampliación de la cobertura de salud, en el mejoramiento de la calidad educativa y en la redistribución de la riqueza que no llega exclusivamente a través de los programas sociales que como se sabe contribuyen al alivio de la pobreza, pero no a su reducción sustantiva. La reducción de la pobreza en cualquier lugar del mundo es consecuencia de la inclusión del ciudadano en el aparato productivo, es decir, es más un tema económico que social. Por eso mismo hay que invertir notablemente en vías de comunicación que reduzcan los costos de transporte, en el crecimiento de la oferta eléctrica, en tecnología que acreciente la productividad rural, en protección del ambiente, en nuclearizar las poblaciones para reducir el alto nivel de dispersión poblacional sin que eso signifique violentar los derechos de comunidades indígenas.
La mezquindad manifiesta lleva a otros a decir que el gobierno no tiene objetivos. Sin embargo, el gobierno tiene un objetivo claro que se olvida adrede: ser una potencia sudamericana en el año 2021. Y eso, obviamente, pasa por cumplir metas anuales y de mediano plazo. ¿Cómo me convierto en una potencia sudamericana si no logro primero calidad educativa, reducción de la pobreza y de la desnutrición infantil, por un lado, y multiplicar la inversión pública y privada, integrar el país y aumentar el valor de la producción, por otro lado?. Las metas están meridianamente fijadas al horizonte 2011. Para señalar solamente dos de mayor impacto: reducir la pobreza al 30% y la desnutrición infantil a 16%, además de cambiar nuestra matriz de consumo energético masificando el uso del gas para convertirnos en exportadores de petróleo, alcanzar los 140 mil millones de valor de la producción, llegar a los 100,000 millones de inversión privada, sostener el crecimiento del empleo en el rango de 9-10% y de las exportaciones en 20% al año. Nunca un gobierno ha tenido metas tan bien precisadas.
No estamos en el mejor de los mundos, por supuesto, ni lo estaremos dentro de 3 años. La pobreza, un problema estructural que tiene 500 años no tiene soluciones mágicas ni de corto plazo. No se pretenderá que en dos o cinco años se solucione una tara de cinco siglos. Tiene sí -con este gobierno- metas cuantificables, medibles, auditables cada cierto periodo de tiempo. El gobierno que ingrese el 2011, sin perder de vista el objetivo de constituirnos en una nación piloto en América Latina, deberá continuar con el cumplimiento de metas más avanzadas. Y el que venga el 2016 -quien quiera que sea- igual, de manera que el año 2021, año de nuestro bicentenario como República, nuestra nación debe haber materializado y espiritualizado la democracia y la justicia social.
Soy hombre de carne y de sueños. No sólo quiero que mis hijos vivan en un país que no excluya a nadie, en donde el pan alcance a todos y la libertad sea de todos. Quiero un país cuyos habitantes se enorgullezcan de ser peruanos. Si para eso hay que hacer una reforma del alma, empecémosla ya.
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Realmente creo que se esta tocando u tema muy importante que debe considerarse prioritario, para lograrel cambio real en el Peru.En vez de llamarse la Reforma del Alma sugeriria se llame la Reforma de la Conciencia,lugar que solo cada uno de nosotros conoce, pero que lo contaminamos con envidias,rencores,etc,quitandole la transparencia positiva para ponerla al servico de los demas,siempre he dicho y sostengo que si tuvieramos solo el 30%,para empezar, de honradez con nosotros mismos seriamos un Pais orgulloso de sus logros y contribuiriamos a su desarrollo socio economico .Sin embargo mientrs los politicos de turno no hagan un acto de conciencia de su responsabilidad con el Pais lamentablemnte seguiremos igual, porque el Pueblo si esta dispuestio a aportar con sus ideas y trabajo por el cambio que se necesita.
De seguro a Garcia alguien le dejo escuchar “La Maza”, el 27 de julio y nos quizo dar una catedra de espiritualidad, pero todos sabemos que nos falta mejorar de adentro, en credibilidad, en fe, mentalizarnos en positivo,cambiar en lo personal todos y cada uno, enseñar a nuestros niños todo ello.Eso no nos lo tiene que decir el señor Garcia,lo sabemos pero desgraciadamente con gente como la que el nos tiene acostumbrados es mas dificil, esos que se roban lo donado, que se tiran la leche del vaso de leche, con esos es mas dificil creer
De que “reforma del alma” nos puede habalar quienes utilizan la negociación bajo la mesa, la negociación oscura para lograr objetivos políticos y/o personales en el caso específico de la elección de la ,mesa directiva del congreso de la república? Esta es la conducta que históricamente a tenido el Apra, la de los dos cañones, la del doble discurso. hasta cuando mi querido país soportará esto …?
Creo realmente que cada peruano necesita una reforma en su alma… Un grupo de jóvenes, está dando una iniciativa tomando en cuenta las palabras del Presidente de la República.
El grupo es INICIATIVA JOVEN, y están buscando que el año 2009 sea denominado “Año de la Reforma del Alma”… Ya hemos opinado en diferentes lugares y creemos que podría ayudar a que todo peruano tome conciencia de su propio desarrollo espiritual.