Íbico, otra vez

ESCRIBE: Jaime Vásquez Vásquez

Es difícil comprender la miseria humana. Es difícil entender que una persona tenga ilimitado deseo de pisotear la raza humana. Debo confesar: estoy de rabia. Tremenda rabia. Indignado, es la palabra que más se acerca a lo que siento en este momento. No se puede permitir atropello desde el rincón académico. No se puede soslayar la insensatez, mezclada con barbarie administrativa y no poca dosis de perversión. Normalmente escribo esta columna antes de las seis, pasada las tres de la tarde. Pero lo que motiva el artículo es anormal, por decir una palabra común. Es medianoche y la pantalla de mi computadora exige que escriba algunas líneas sobre la arbitrariedad que perpetra un académico contra otro académico. Un docente contra otro docente. Digo exige porque aún no me cabe en el cerebro cómo una persona puede ser tan cruel y despiadada. Veo los certificados médicos y se me escarapela el cuerpo. Veo el documento de despido y se me estremece el alma. Veo el despido inhumano y amo a las bestias. Si los animales son los salvajes ¿porqué algunas personas se empeñan en hacer salvajadas?, me pregunto y la timidez de la noche me reniega una respuesta. No puede ser. No se puede permitir.

Una cosa es que una autoridad universitaria salga a decir que compró un terreno cuando no hay compra-venta. Una cosa es que un rector ayude a sus allegados comprando todo lo que esos allegados le ofrecen como si la universidad fuera la Persia salvadora de la miseria académica (estoy hablando de miseria, no de miserables, todavía). Una cosa es que un rector obligue a los alumnos a asistir a conferencias con la promesa de entregarles unos puntitos en el promedio nada ponderado. Una cosa es que la autoridad universitaria convoque a sus amigos para administrar los recursos de una universidad que le puso en la palestra nuevamente. Una cosa es que unos “letrados del mundo académico” nos quieran hacer de estúpidos cuando afirman mentiras que cualquier periodista medianamente informado les refutaría porque la profesión obliga. Una cosa es que unos tipos encorbatados quieran dar lecciones magistrales y otorguen distinciones inmerecidas y se amparen en el consejo universitario. Una cosa es que se publique notas llenas de mermelada y otra cosa, felizmente, es lo que piensan los alumnos de la máxima autoridad. Todo eso es una cosa. Comprensible, estudiable, refutable, denunciable y todo lo que termine en ble, ble, ble.

Pero lo que ha hecho el señor Íbico Rojas contra el docente Juan Saldaña Rojas es un acto que le pinta de cuerpo entero a ese señor. No tiene nombre. ¿Cómo se puede, en nombre del humanismo, dirigir un centro de estudios superiores y dar rienda suelta al lado inhumano que, me imagino, todos llevamos dentro? Hay personas que piensan distinto y llevan sus discrepancias en público y privado. Hay individuos que gritan sus diferencias en cuanto foro participan. Eso se respeta y más. Pero lo que ha hecho Íbico contra Juan Saldaña sólo podrá ser superado por el propio Íbico. Por nadie más. Ya no importa si Saldaña y otros más regresan a la UPI. Eso es lo de menos. El despido ¿ordenado, aceptado y digitado? por Íbico contra quien le apoyó -hasta donde pudo y era posible- simplemente no tiene un término en el diccionario y por eso yo digo: esto es una IBICADA de Íbico, otra vez.



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    1. Esta Ud. equivocado Sr. Vasquez, esto no solo es una Ibicada, tiene complices, los que aceptan, firman ,pero los peores son los que se ufanan de ser respetables periodistas diafanos y transparentes ,objetivos y justos, incomprables e imparciales, pero ante la desgracia que no les toca CALLAN,ante la maldad tramada CALLAN, ante las cosas poco claras que les pondria la catedra en riesgo CALLAN.Que callen los otros los que su profesion ,o no existe o es diferente a la periodistica lo comprendemos, pero los comunicadores ? que gritan todos los dias a los cuatro vientos su limpieza de corazon,lo leales que debemos ser a nuestros ideales, que a diario salen a jurar que le interesa QUE LA CIUDADANIA ESTE BIEN ENTERADA,¿Como lo estaremos si uds tergiverzan todo?

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