Errores de perro
ESCRIBE: Jaime Vásquez Valcárcel.
En las últimas semanas, por obra de un designio que ni él sabe explicar, nuestro colaborador Moisés Panduro Coral se ha convertido en un defensor de lo que él se resiste a llamar “Ley de la Selva” y que los ignorantes en esta materia seguiremos llamándolo así porque eso representa el proyecto de modificatoria. En su último artículo el excelente polemista Moisés Panduro no analiza que dicho proyecto aumenta las hectáreas a entregar a los inversionistas privados en perjuicio de nuestros campesinos y más bien se traslada a desmenuzar el proyecto de ley sobre restingas y barrizales.
Y hay que decir que ésta última es más ignorante de la realidad selvática que la primera porque -como el mismo Moisés lo admite- quienes “no viven en la selva llaman “restingas” a nuestros “barrizales”. Y esos que no viven en la selva son los que han elaborado el proyecto. Y esos que han elaborado el proyecto son los burócratas que el aprismo ha llevado a las más altas esferas del Poder Ejecutivo. Y en verdad Moisés debería pedir que cuando se trate sobre la selva al menos le llamen para consultarle porque estoy seguro que conoce más de nuestra realidad que los burócratas a los que se resiste llamar como ignorantes, que en verdad son más que eso. Porque la ignorancia mezclada con mala intención es terrible. Y si se añade corrupción las consecuencias son catastróficas.
Tan nefasto y dañino es el proyecto que el expresivo Moisés lo llama “una propuesta errada” simplemente por que es muy probable que el Poder Ejecutivo no se haya asesorado bien en este tema. Con buena intención seguramente nuestro colaborador intenta asesorar a los congresistas de la República. Pero debe saber que todos los parlamentarios tienen asesores que desconocen la selva y están allí por favores políticos más que por sus capacidades profesionales.
Pero cuando Moisés entra a un terreno canino se hace evidente su intolerancia y sectarismo que me imagino habrá aprendido desde que decidió militar en el aprismo. Deja entrever que los perros del hortelano aprovechándose del error burocrático ladrarán para invalidar todas las propuestas sin ninguna distinción. Y en eso los que ven perros en huertas ajenas y no ven los tremendos buldogs de la inversión que tienen en la propia nos quieren decir que de esa forma damos la espalda a la inversión y al uso de nuestras potencialidades para salir del subdesarrollo.
Cuando los que no creemos en las supuestas bondades de “La ley de la selva” queremos el desarrollo me imagino igual que los apristas pero la diferencia es que en estos momentos los compañeros desde el poder tienen una visión y actitud distintas a las que tiene el poblador amazónico. Si por ello el presidente Alan García nos llama “perros del hortelano” aprenderemos a ladrar para impedir que se concesione -llámese venta- los bosques o, también, nos ilustraremos mejor para que Moisés Panduro no nos llame ignorantes tan sólo por llamar “Ley de la Selva” a lo que él llama proyecto con errores.
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amigo jaime, la critica es buena pero cuando lo haces con el higado es mala, el columnista panduro tiene razon en lo que dice en su articulo , la ley de ventas esta bien, por kque venderan arenales y tierras heriazas de la costa y de la sierra, la de la selva solo falta reglamentar mejor la burrada que quieren hacer ,espero le llamen para que les acesore, y no le tengan solo en el pait, como quien dice para que no fastidie, sin faltar el respeto a sus propios compañeros les dice en buenas palabras que son los mas grandes burros del peru, no quitemos meritos a moises panduro coral.
Que bien que alguien mas opine sobre la llamada “Ley de la Selva” o como quieran denominarlo, pero lo cierto es que quieren “dorar la píldora” cuando dicen “concesión” y que no van a vender, pero al final es parecido en cualquiera de los casos es perjudicial a la realidad de la Amazonía, ya opiné sobre este caso cuando dije, ahora nos salen con la concesión de “tierras eriazas”, que yo sepa en la Selva, llámese Loreto, San Martín, Madre de Dios, Ucayali o Ceja de Selva de Junín o Huánuco, que tengo el gusto de conocer, no existen “tierras eriazas”, eso hay en la Costa y Sierra, porque ahi sí, tenemos zonas sin bosque, como diríamos en lenguaje regional “tierras pelachas”, donde con las justas crece un tipo de yerba bajita en la sierra (el ichu) en la costa unas que otras yerbas, pero que en la Selva, que digan que existen “tierras pelachas”, por favor, con ese cuento que vayan a otra parte o como dirian comunmente, con ese “hueso a otro perro del hortelano”, pero no a quienes nacimos y crecimos en la Región de Selva, esa Selva exhuberante, magestuosa, llena de árboles.
Si bien es cierto que los agricultores en la selva, andan de un lugar a otro, hacen sus chacras en un lugar y luego de que ya no produce tan bien, buscan otros lugares, pero ahi mis queridos amigos crece vegetación baja, a la que le llamamos “purmas”, pero no quedan como nos quieren hacer creer que quedan “pelachas”, totalmente libres de vegetación, no es así, eso no es cierto, claro en un principio la vegetación es baja, pero después de unos años sino se toca el área, vuelve a crecer la vegeteción, porque cuando derriban árboles para extracción de madera, derriban árboles que tardaron, 30, 40 y hasta 50 años, para ser aprovechadas como bosques maderables, no son bosques que se hicieron de la noche a la mañana.
Ahora si vamos a hablar de restingas, esas son zonas con pequeña elevación que se salvan de las crecientes o inundaciones, y que sirven para que los animales puedan permanecer (refugiarse) mientras dure la creciente de los ríos, es por temporada.
Y si hablamos de los “barrizales”, son zonas que están a la orilla de los ríos y que cuando los ríos crecen, se inundan, y con el agua que cubre esas zonas, dejan “el limo” y enrriquece las playas y se convierten en zonas aptas para el sembrío de arroz, maní, frijol, sandía, melón y maíz, mas no para otros cultivos que duran mas tiempo para su producción, como el plátano “inguiri” que en otra creciente es inundada y se echa a perder, salvo que sea el “sapo plantano” que sí resiste a las inundaciones.
Entonces estos ideólogos del Proyecto de Ley 840, que a mi paisano Moisés Panduro, no le gusta que digan “Ley de la Selva”, de cualquier forma que quieran plantear, lo que buscan es comercializar al mejor postor las tierras de la Selva, porque ya no queda otra cosa que vender en el país, porque tanto el Apra, como Acción Popular, luego el “chino” Fujimori y creo también Toledo, ya vendieron todas las empresas públicas, pues en este deborador sistema de privatización, ni las ruinas de Macchu Picchu, ya no está en manos del Estado Peruano, hasta donde conozco dice que están siendo concesionadas por los chilenos. A este paso….Que quedará para el Perú?, sólo nos quedaremos con el nombre de lo que fue Perú?, porque hasta hoy ya nada está manejada por el Gobierno, mas que la economía y el Congreso, que ojalá cuando vayan los Apristas, no dejen vacías las arcas y con frondosas cuentas por pagar de la deuda externa, como dejaron en su primer Gobierno, claro los que estamos en el extranjero no sentiremos eso, pero tenemos todavía familias en nuestro país. Bueno modestia aparte, quiero decir, además de periodista, soy técnico (Perito Forestal) egresado de la UNAP, y trabajé más de 10 años en el Sector Agrario (Ministerio de Alimentación, luego Agricultura y finalmente en el INIA- Instituto Nacional de Investigación Agraria), salía con frecuencia al campo y preparaba el material escrito para orientar a los agricultores, no estábamos sólo en un escritorio, como muchos ingenieros que conozco y se hicieron funcionarios públicos y nunca han estado en el campo, hasta llegaron a ser Directores Regionales del Sector Agrario o directores, asesores, en programación o en otras áreas, entonces como pueden conocer la realidad de la vida que llevan nuestros compatriotas de las zonas rurales?. Y ahora nos salen los políticos del Congreso con un proyecto descabellado, que seguramente tienen sus “asesores” costeñitos y shishacos” que no conocen la realidad del país, esos que todavía creen que en las calles de Iquitos, andan las serpientes, los tigres y cuanto animal de la Selva existe. Gracias por permitirnos opinar y que Dios me los bendiga y proteja del “canivalismo aprista”. Adios (bye).